{"id":873,"date":"2025-08-05T23:29:46","date_gmt":"2025-08-05T23:29:46","guid":{"rendered":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/?p=873"},"modified":"2025-08-05T23:32:16","modified_gmt":"2025-08-05T23:32:16","slug":"el-fraude-procesal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/2025\/08\/05\/el-fraude-procesal\/","title":{"rendered":"EL FRAUDE PROCESAL"},"content":{"rendered":"\n<p>El texto fundamental en su art\u00edculo 257 establece <strong><em><strong><em>(&#8230;\u201dEl proceso constituye un instrumento fundamental para la realizaci\u00f3n de la justicia. Las leyes procesales establecer\u00e1n la simplificaci\u00f3n, uniformidad &nbsp;y eficacia de los tr\u00e1mites y adoptar\u00e1n un procedimiento breve, oral y p\u00fablico. No se sacrificar\u00e1 la justicia por la omisi\u00f3n de formalidades no esenciales\u201d&#8230;)<\/em><\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong><em><\/em><\/strong><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Conforme a esta norma constitucional la justicia concebida desde el angulo instrumental se imparte en funci\u00f3n de satisfacer una justicia material, es decir, la carta magna dispone, que la administraci\u00f3n de justicia jam\u00e1s puede ser concebida para da\u00f1ar los intereses y derechos tanto de los sujetos intervinientes en la controversia judicial, ni perjudicar a terceros ni a la colectividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Los elementos que permiten detectar el fraude procesal en el juicio, son:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>1.<\/strong>-La buena fe de las partes<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2<\/strong>.-Lealtad &#8211; probidad<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3<\/strong>.-La temeridad y malicia<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos en que consisten:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>&#8211; El sujeto en el proceso debe obrar con un inter\u00e9s leg\u00edtimo, compatible con las disposiciones del ordenamiento jur\u00eddico, surgiendo en consecuencia la facultad del operador de justicia de observar, si el proceder de las partes o una de ellas, se adecua a una actuaci\u00f3n adaptada a los c\u00e1nones morales de la sociedad y a un proceder leg\u00edtimo en la b\u00fasqueda de un pronunciamiento judicial justo conforme a la norma.<\/li>\n\n\n\n<li>-Incumbe tanto a las partes contendientes en el proceso como a su rector, sus acuaciones debe tener por gu\u00edas, la verdad y la total adecuaci\u00f3n a la norma.<\/li>\n\n\n\n<li>-Son lo contrario a los principios anteriores. Cuando la parte obra con temeridad y malicia (mala fe) est\u00e1 atentando contra la tutela judicial efectiva<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Temeridad es el proceder que no mide consecuencias, est\u00e1 relacionado con la conducta procesal de la parte, sin asistirle la raz\u00f3n, &nbsp;y que encuentra su infeliz motivaci\u00f3n en el prop\u00f3sito de causar da\u00f1o. En cambio el proceder malicioso se circunscribe a un fin condenable de sabotear, retardar intencionalmente, obstaculizar el normal curso de las actuaciones, lo que puede darse por obrar u omisiones. Este detestable comportamiento, lo vemos, cuando en un juicio una de las partes que se sabe vencida realiza actuaciones en el expediente, &nbsp;pone trabas, interpone recursos, alega excepciones a\u00fan sin asidero jur\u00eddico, para retardar el juicio. Como ya han expresado los doctrinarios, hay una mala intenci\u00f3n manifiesta una maquinaci\u00f3n elaborada con el mero prop\u00f3sito de retardar el desenlace del procedimiento. Estamos frente a este deplorable proceder, cuando, la parte a trav\u00e9s de su representaci\u00f3n interpuesta, apela de una decisi\u00f3n totalmente ajustada a derecho y absolutamente congruente con lo alegado y probado en autos. Afortunadamente el m\u00e1s alto tribunal ante recursos de Casaci\u00f3n y de Hecho claramente interpuestos con malicia procesal, no solo dedica una en\u00e9rgica condenaci\u00f3n al apoderado que lo ejerce, sino que remite oficio al Colegio de Abogados de la Circunscripci\u00f3n territorial respectiva, para que se investigue tal conducta y de ser procedente se inicie el procedimiento disciplinario que pueda conllevar la sanci\u00f3n e incluso la suspensi\u00f3n del profesional del derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>No pod\u00eda faltar en la norma adjetiva (C\u00f3digo de Procedimiento Civil) previsiones al respecto como lo representan los art\u00edculos 17 y 170, el primero facultando al juez para tomar bien de oficio o a solicitud de parte, todas las medidas necesarias establecidas en la ley para prevenir o solucionar las faltas a la lealtad y probidad en el proceso y el segundo referido a los deberes de las partes y de los apoderados en el juicio.<\/p>\n\n\n\n<p>La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en sentencia de fecha 4 de agosto de 2000, defini\u00f3 el fraude procesal en los t\u00e9rminos siguientes <strong><em><strong><em>(&#8230;\u201dEl fraude procesal puede ser definido como las maquinaciones y artificios realizados en el curso del proceso o por medio de este, destinados mediante el enga\u00f1o o la sorpresa en la buena fe de uno de los sujetos procesales, a impedir la eficaz administraci\u00f3n de justicia, en beneficio propio o de un tercero y en perjuicio de parte o de tercero. Estas maquinaciones y artificios pueden ser realizados unilateralmente por un litigante, lo que constituye el dolo procesal stricto sensu, o por el concierto de dos o m\u00e1s sujetos procesales, caso en que surge la colusi\u00f3n; y pueden perseguir la utilizaci\u00f3n del proceso como instrumento ajeno a sus fines de dirimir controversias o de crear determinadas situaciones jur\u00eddicas (como ocurre en el proceso no contencioso), y mediante la apariencia procedimental lograr un efecto determinado; o perjudicar concretamente a una de las partes dentro del proceso, impidiendo se administre justicia correctamente\u201d&#8230;)<\/em><\/strong><\/em><\/strong><strong><em><strong><em><\/em><\/strong><\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, en fecha 7 de febrero de 2025, pronuncia sentencia en que ratifica el criterio, que la parte o tercero afectado por el fraude procesal, no puede emplear la acci\u00f3n de amparo constitucional. Deber\u00e1 accionar por v\u00eda de juicio ordinario, y durante el iter probatorio promoverse todas aquellas pruebas pertinentes que conlleve al pronunciamiento de una decisi\u00f3n que declare con lugar el fraude procesal y la consecuente nulidad del fallo o el acto procesal fraudulento con la restituci\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica, a su estatus previo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la obtenci\u00f3n de una sentencia definitivamente firme que declare con lugar el fraude procesal, pueden nacer acciones judiciales en sede penal contra los part\u00edcipes en la maniobra enga\u00f1osa.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, adem\u00e1s de perseguir la acci\u00f3n de fraude procesal debidamente instaurada, la recuperaci\u00f3n del equilibrio e igualdad de las partes en litigio y que prevalezca la existencia del justo proceso, existe un fin de enorme trascendencia para la sociedad fundada en el estado de derecho, y es preservar la confianza en el sistema judicial e imparcialidad de la administraci\u00f3n de justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas Aponte Daza \/ Abogado UCV<\/p>\n\n\n\n<p>Profesor de Pre y Postgrado USM<\/p>\n\n\n\n<p><strong>SERVICIOS LEGALES : +58 0412 2098199 &#8211; 0412 3622732<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Email: <a href=\"mailto:jead751@gmail.com\"><u>jead751@gmail.com<\/u><\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Instagram: jesus.aponte.daza<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto fundamental en su art\u00edculo 257 establece (&#8230;\u201dEl proceso constituye un instrumento fundamental para la realizaci\u00f3n de la justicia. 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