{"id":176,"date":"2023-12-08T20:27:51","date_gmt":"2023-12-08T20:27:51","guid":{"rendered":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/?p=176"},"modified":"2023-12-08T20:27:51","modified_gmt":"2023-12-08T20:27:51","slug":"el-exequatur","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/2023\/12\/08\/el-exequatur\/","title":{"rendered":"EL EXEQU\u00c1TUR"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estimados lectores, empecemos por definir que es el Exequ\u00e1tur, y en tal sentido decimos que se trata de un procedimiento por el cual una sentencia dictada por una autoridad extranjera y previo del cumplimiento de los extremos de ley puede llegar a ejecutarse en la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero, \u00bfC\u00f3mo hemos visto en la pr\u00e1ctica profesional este procedimiento?, Lo hemos trabajado, cuando ha requerido de nuestros servicios profesionales, por ejemplo, una persona que ya con una sentencia de divorcio obtenida en Espa\u00f1a, le interesa que sea ejecutada en Venezuela, pues aqu\u00ed  hay bienes que fueron adquiridos en comunidad conyugal, que deben ser objeto de liquidaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En tal sentido, si no es cumplido ese procedimiento, esa sentencia de divorcio obtenida, no valdr\u00e1 como prueba, carecer\u00e1 de fuerza de cosa juzgada y en consecuencia no podr\u00e1 ejecutarse en nuestro territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pongamos atenci\u00f3n al contenido del art\u00edculo 850 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, el cual me permito reproducir <strong><em>(\u2026\u201d<\/em><\/strong> <strong><em>Corresponde a la Corte Suprema de Justicia declarar la ejecutoria de las sentencias firmes pronunciadas por autoridades extranjeras, sin lo cual no tendr\u00e1n ning\u00fan efecto, ni como medio de prueba, ni para producir cosa juzgada, ni para ser ejecutadas. S\u00f3lo las sentencias dictadas en pa\u00edses donde se concede ejecuci\u00f3n a las sentencias firmes pronunciadas por Tribunales Venezolanos, sin previa revisi\u00f3n en el fondo, podr\u00e1n declararse ejecutorias en la Rep\u00fablica. Tal circunstancia deber\u00e1 probarse con instrumento fehaciente\u201d\u2026)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero no toda sentencia dictada por una autoridad en el extranjero, puede ser objeto del procedimiento de exequatur en nuestro pa\u00eds, y los par\u00e1metros al respecto nos lo da en forma terminantemente clara, el art\u00edculo 851 del C\u00f3digo adjetivo en referencia <strong><em>(\u2026\u201dPara que a la sentencia extranjera pueda darse fuerza ejecutoria en Venezuela, se requiere que re\u00fana los siguientes requisitos:1\u00b0 Que no se haya arrebatado a Venezuela la jurisdicci\u00f3n que le correspondiere para conocer el negocio, seg\u00fan los principios generales de la competencia procesal internacional previstos en este C\u00f3digo; 2\u00b0Que tenga fuerza de cosa juzgada de acuerdo con la ley del Estado en el cual ha sido pronunciada; 3\u00b0 Que haya sido dictada en materia civil o mercantil&nbsp; o, en general, en materia de relaciones jur\u00eddicas privadas; 4\u00b0Que el demandado haya sido debidamente citado conforme a las disposiciones legales del Estado donde se haya seguido el juicio y de aquel donde se haya efectuado la citaci\u00f3n, con tiempo bastante para comparecer y que se le hayan otorgado las garant\u00edas procesales que aseguren una razonable posibilidad de defensa; 5\u00b0 Que no choque contra sentencia firme dictada por los Tribunales venezolanos; 6\u00b0 Que la sentencia no contenga declaraciones ni disposiciones contrarias al orden p\u00fablico o al derecho p\u00fablico interior de la Rep\u00fablica\u201d\u2026)<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otra parte, otro ejemplo de aplicaci\u00f3n del procedimiento de exequ\u00e1tur que tratamos en el d\u00eda de hoy, lo encuentro en un caso que nos lleg\u00f3 hace aproximadamente cuatro a\u00f1os, donde se present\u00f3 un se\u00f1or de la tercera edad de nacionalidad espa\u00f1ola, que sigui\u00f3 un juicio tambi\u00e9n en Espa\u00f1a, contra su socio venezolano por cumplimiento de un contrato celebrado en aquel pa\u00eds, en que obtuvo sentencia condenatoria y decreto de embargo ejecutivo. Se trataba de un contrato de importaci\u00f3n de materia prima desde Venezuela a Espa\u00f1a, para la producci\u00f3n de alimentos en la ciudad de Barcelona. Todos los documentos vinieron debidamente apostillados y era imperioso conforme a nuestro ordenamiento jur\u00eddico, seguir el procedimiento de Exequ\u00e1tur, habida cuenta, que el demandado venezolano era propietario de una gran extensi\u00f3n de terreno en el estado Falc\u00f3n, y luego de terminado este procedimiento, practicamos el embargo ejecutivo y posterior remate del inmueble.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como ya lo ha expresado el m\u00e1s alto Tribunal, este procedimiento persigue por objeto conceder car\u00e1cter extraterritorial a las sentencias pronunciadas por autoridades extranjeras, previo el cumplimiento de exigencias de forma y de fondo. Las primeras referidas a la interposici\u00f3n del escrito en que se hace la solicitud, as\u00ed como los instrumentos que deben anexarse y las segundas, relacionadas con el cumplimiento de los supuestos del art\u00edculo 53 de la Ley de Derecho Internacional Privado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En pr\u00f3ximas entregas hablaremos de estos requisitos, as\u00ed como del procedimiento previsto por nuestro ordenamiento jur\u00eddico.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para materia de ejecuci\u00f3n de sentencias pronunciadas por autoridades extranjeras, cuya ejecuci\u00f3n usted requiera en Venezuela, estamos a la orden para representarlo o asistirlo en este procedimiento, nos encuentra en la web y redes sociales como Jes\u00fas Aponte &amp; Asociados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Abogado Jes\u00fas Aponte<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Egresado UCV<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Postgrado Derecho Mercantil UCV<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Profesor de Postgrado Derecho Mercantil USM<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>+58 0412 2098199&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; +58 0412 3622732<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>jesusaponte@abogadovenezuela.com &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estimados lectores, empecemos por definir que es el Exequ\u00e1tur, y en tal sentido decimos que se trata de un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":178,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-176","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=176"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":179,"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/176\/revisions\/179"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/178"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=176"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=176"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/abogadovenezuela.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=176"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}